AZALEA – RHODODENDRO

AZALEA

 

Origen

Provienen de Asia, más específicamente de China y Japón.

Variedades

Las de río son más simples, miden entre 5 y 6 centímetros de diámetro, y tienen un color rosa fuerte o rosa claro o blanco con pintas oscuras. Su crecimiento se da en los meses de agosto o septiembre. Estas plantas tienen la particularidad de cubrirse de flores.

Es un arbusto de follaje persistente o semipersistente, muy ramificado, que alcanza 1-1,5 metros de altura. De lento crecimiento, prefiere clima templado frío protegido de las heladas. Las flores solitarias o agrupadas en la extremidad de las ramificaciones son de color blanco, rosado, jaspeado, amarillo o violáceo. La floración se produce en primavera.

Se cultiva en jardines, recipientes para balcones poco soleados e interiores luminosos durante el período de floración.

Suelo

Requiere suelo profundo, suelto, fértil y ácido. Libre de material calcáreo.

El terreno donde se planta la azalea se cava hasta 30 centímetros de profundidad y se rellena con una mezcla de turba, resaca de río o mantillo, arena y tierra negra en partes iguales. Este sustrato también se adapta perfectamente para el cultivo en maceta.

Casi siempre la tierra negra de los jardines es ligeramente ácida o neutra.

La acidez del suelo se acentúa con la incorporación de turba, hoja de pino o riego periódico con la solución al 10% de vinagre.

Abono

El uso de 3-5 gramos de fertilizante y 1 gramo de sulfato de amonio esparcido debajo de la copa o disuelto en el agua de riego al comenzar la primavera y a fines de verano, asegura el desarrollo y la floración.

Existen activadores como el ácido giberélico aplicados por pulverización en el follaje en otoño, estimulan la formación de mayor cantidad de yemas florales que alcanzan a florecer en primavera.

Riego

El suelo se mantiene constantemente húmedo evitando el anegamiento de sus raíces con un riego cada 2-3 días en primavera y verano.

En invierno es suficiente un riego semanal. El agua de lluvia la favorece, en cambio la afecta el agua con exceso calcáreo.

Lugar adecuado

Los rincones sombreados con buena circulación de aire y protegidos de la luz solar en las horas del mediodía durante el verano, son los sitios ideales para la azalea del jardín.

Se beneficia con la luz solar de las primeras horas de la mañana o del atardecer y con la que pueda recibir durante el invierno. Evitar las heladas. Como plantas de interior mantenerlas alejadas de los calefactores.

Los balcones con escasa exposición solar y protegidos de los vientos intensos son apropiados para su cultivo, cuando el recipiente que se utiliza tiene más de 30 centímetros de profundidad.

Propagación

La multiplicación de la azalea se realiza por esqueje de tallo y acodo.

Acodo

El acodo aéreo se realiza a fines de primavera en la parte de la rama de crecimiento del año anterior a 15-20 centímetros de la punta de la rama

Cultivo en el jardín

Desde un mes antes al comienzo de la primavera es el momento apropiado parta plantar azaleas en el jardín

El lugar de plantación se mejora con el agregado de turba, resaca de río y arena.

Se sitúa en lugares con sombra en verano y distanciados de los árboles.

El material calcáreo acumulado cerca de las paredes origina clorosis en el follaje; la corrección se efectúa con el agregado de turba, hoja de pino o con riego de una solución de vinagre.

La fertilización a comienzos de la primavera prolonga el periódo de floración.

Es conveniente pulverizar con un fungicida a base de benomil al iniciarse la floración para prevenir la podredumbre de las flores.

Durante la floración el riego debe ser abundante cada 2-3 días sin mojar las flores.

Después de la floración se despuntan los restos de la flor.

En general no requiere poda. Esta se efectúa después de la floración para formar una copa equilibrada cortando las ramas que crecen desaliñadas.

Puede cultivarse con otras plantas que también requieren suelos ácidos: hortensia, camelia, jazmín, érica.

Cultivo en maceta

La maceta se mantiene durante el verano en un lugar sombreado, con el sustrato húmedo en un recipiente de mayor tamaño forrado con turba o en un hoyo en el jardín protegido del sol directo del mediodía.

Colocada en un lugar luminoso y protegido de las heladas, a principios de la primavera se agrega al sustrato 3-5 g de fertilizante completo y 1 gramo de sulfato de amonio.

Durante el invierno se riega cada 7-10 días; en primavera y hasta finalizar la floración diariamente.

Iniciada la floración puede mantenerse en interiores luminosos y ventilados.

Para que dure de un año para otro, hay que trasladarla al exterior cuando termina la floración.

Le favorece el cultivo en macetas porosas de arcilla o de barro, evitar las de cemento.

 

Enfermedades

Entre las enfermedades y plagas que pueden tener están los gusanos minadores de las hojas, la mosca blanca, los pulgones y gorgojos. Todos estos se pueden combatir con insecticidas adecuados.

¿Rhododendros o Azaleas?

Las azaleas y los rhododendros son plantas relacionadas de cerca en el género rhododendro. Hay centenares de especies y de variedades a elegir.

Son arbustos de distintos tamaños y son originarias, en su mayoría, de los bosques del Himalaya y algunas regiones de China. Las azaleas son rhododendros en general de hoja caduca.

Un gran numero de Azaleas, crecen en la zona norte de USA y muchas de hojas perennes se encuentran en forma natural en zonas montañosas de Europa y algunas zonas de Asia.

La mayoría de estas plantas se diferencian entre sí por el tamaño de sus hojas, el color, tamaño o forma de sus flores. También debemos destacar que algunos de ellos poseen un perfume exquisito.

Rhododendros

Los rhododendros son árbol de hoja perenne, más alto que azaleas y tienen hojas grandes.

Suelo ideal – altamente orgánico, ácido y bien-drenado.

Floraciones – los racimos de flor grandes se llevan en el extremo de los ramas en primavera temprano, sobre todo en cortinas de blanco, de rosado, el rojo y la púrpura. No obstante también hay variedades con amarillo, la naranja y los salmones colorearon las floraciones. En condiciones ideales, los rhododendros pueden crecer en árboles grandes.

Azaleas

Las azaleas tienden para ser más pequeñas, separando las plantas con las hojas minúsculas, imperecederas o de hojas caducas.

Suelo ideal – altamente orgánico, ácido y bien-drenado.

Floraciones – la mayoría de las azaleas cubierta ellos mismos con las flores tempranas de la primavera en casi cada cortina exceptúan totalmente el azul y el verde.

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LOS CRISANTEMOS, REYES DEL OTOÑO

Pertenecientes a la familia de las Compuestas (como el girasol y las margaritas), los crisantemos tienen infinitas formas cultivadas que vuelven bastante difícil su clasificación botánica. Probablemente, la mayoría de los híbridos provienen de la especie Chrysanthemun sinense, originaria especialmente de China y Japón, de color amarillo y con 2500 años de antiguedad y de sus cruzamientos conChrysanthemum morífolium, Chrysanthemum rubellum y Chrysanthemum koreanum.

Entre los utilizados para jardinería, hay básicamente dos tipos con floración otoñal, que llamamos comúnmente crisantemos y San Vicente.

Los crisantemos, los más grandes tanto en altura de la planta como en el diámetro de las flores. Producen varias flores en cada tallo (en realidad cada una de las que llamamos flores es una inflorescencia, que contiene, a veces, varios cientos de flores), que pueden ser aplanadas o mas o menos esféricas y que tienen variados colores, rojo, amarillo, naranja, rosado, lila y blanco.

Los San Vicente, que comienzan a florecer unos 20 días antes que los crisantemos, son formas más o menos enanas de los anteriores y suelen producir una cantidad mucho mayor de flores por cada tallo, formando verdaderas masas redondeadas de color. En este caso, las flores son bastante simples y de forma aplanada. Las plantas adultas normalmente no sobrepasan los 50 centímetros de altura, aunque comienzan a florecer con sólo 15 centímetros.

Las plantas de crisantemos pueden durar varios años si las ponemos en canteros soleados y protegidos de las heladas. Cuando las vaya a plantar, convendrá elegir sitios con buen drenaje para que el posible estancamiento de agua no favorezca la aparición de hongos en las plantas. Las enfermedades más comunes que los afectan son el mildew -con aspecto de manchas blanquecinas aterciopeladas- y la roya, que se presenta como ampollas marrón anaranjado en el revés de las hojas.

Para la latitud de Buenos Aires y cuando queramos conservar los crisantemos de un año para el otro, habrá que podarlos bien bajitos una vez que hayan terminado de florecer, a principios del invierno. De esta forma, volverán a brotar durante la primavera produciendo plantas vigorosas. Antes del verano convendrá volver a podarlos, para evitar la formación de tallos gruesos y poco elegantes. Con este tratamiento, se volverán a cubrir de flores al otoño siguiente y durante varios otoños más.

En las zonas donde las temperaturas invernales desciendan por debajo de -5°C convendrá darles algo de protección o renovarlos todos los años.

Se pueden cultivar los gajitos obtenidos de la poda de primavera. Se cortan gajos de 6-7 centímetros de largo, por debajo de la axila de una hoja, se dejan solamente dos pares de hojas, eliminando las inferiores y se introduce la base del gajo en hormonas de enraizamiento (de las que pueden comprarse en el vivero). Hecho esto, se plantan en macetitas individuales con una mezcla liviana y se riegan bien. Prenden con bastante facilidad y darán flores en el primer otoño. Para obtener plantas bien formadas hay que despuntarlas cuando alcancen los 15 centímetros de altura, de esta forma ramifican y forman matas.

Es una planta de floración otoñal. Encontramos una gran variedad, esparcida en tres tallos. Hay flores simples, dobles y compuestas. Algunas variedades requieren de tutores en el período de floración. Son de pleno sol y necesitan suelos sueltos y húmedos.

Flor elegida para la

45° Fiesta Nacional de Escobar

Capital Nacional de la Flor

Pcia. de Buenos Aires – Argentina

2008

CYCLAMEN, VIOLETA DE LOS ALPES

 

CYCLAMEN PERSICUM

Es una flor de una gran belleza, aunque es afectada por un gran número de plagas.

La flor estará perfecta si se aprecia que sus hojas y sus tallos están erguidos y sus flores tienen aspecto de frescura, con capullos bien formados con un nítido color entre las hojas. Las hojas bien formadas y con manchas atractivas más claras por el revés.

Si la planta presenta estas condiciones hay que tratar de mantenerla cuidando el riego y la temperatura.

FICHA

Familia: Primuláceas

Origen: Este de Europa y Asia Menor

Características: planta herbácea perenne, provista de rizoma globoso.

Hojas: carnosas, acorazonadas y finamente dentadas

Flores: inodoras, solitarias y de variados colores.

Época de floración: desde otoño a fines de primavera.

Destino: canteros en jardines, balcones e interior

Adaptación: buena, de fácil cultivo.

Suelo: suelto, fértil, con buen drenaje, compuesto por tierra negra, resaca de río, turba y arena.

Luminosidad: plena, evitando la luz solar del mediodía.

Resistencia al frío: buena, tolera las heladas

Humedad del ambiente: requiere atmósfera humedad.

Riego: cada 2-3 días, sin mojar el follaje.

Abono: 5-10 gramos de harina de hueso en el sustrato por cada planta.

Causas parasitarias: La pulverización preventiva con Carbonatos evita que las hojas sean afectadas por moho y podredumbre.

Propagación: por semilla sembrada en primavera o por bulbo del año anterior plantado en otoño.

Cuidados: Evitar la cercanía de fuentes de intenso calor. Efectuar cambio de maceta a medida que la planta desarrolla.

Para más información sobre esta maravillosa planta pueden visitar el trabajo de los hermanos Morel en Francia, una familia que desde el año 1920 se especializa en su cultivo.

VIOLAS, PENSAMIENTOS

Existe una flor que por su colorido y gran resistencia, es colocada a la entrada de muchas ciudades y pueblos en glorietas y pequeños canteros. Muchas veces, no podemos evitar mirar hacia estos lugares urbanos adornados con una alfombra de flores, rebosan de colorido y alegría. También se las combina con petunias y con begonias.

También se llama pensamiento, es una planta semiperenne muy apreciada porque resiste muy bien las frías temperaturas del invierno, requiere cuidados sencillos y su variedad de tonalidades la hacen favorita frente a otras especies que son menos resistentes a los climas adversos.

Es una flor de exterior que necesita iluminación, de la familia de las violáceas y su amplia variedad es fruto de la experimentación de una especie europea que podríamos denominar la “madre de los pensamientos”, esta especie se llama viola tricolor o pensamiento trinitaria.

Algunas características de esta flor son su altura, de entre 15 y 30 centímetros, aunque la media está entorno a los 20 centímetros. Su floración es en los meses otoñales pero continúa hasta bien entrada la primavera. Con la llegada de las temperaturas cálidas comienzan a marchitarse, su aspecto será decaído y mustio. Lo mejor es cortarles un poco el tallo y podremos volver a disfrutar de la alegría de sus tonalidades el invierno siguiente.

Cuidados y riesgos

Los pensamientos necesitan de suelos ricos en nutrientes para su buen crecimiento y floración. Hay que procurar que la tierra en la que crecen esté siempre húmeda pero también hay que prestar atención para que los suelos no se encharquen. Siempre debe darlas el sol, ya que necesitan de iluminación natural. La mejor época para la plantación es el otoño donde utilizaremos tierra nueva, sus nutrientes mejorarán nuestros pensamientos en unos dos meses. Pasado este tiempo, podemos regar con abono para plantas de flor siguiendo siempre las indicaciones del fabricante.

FICHA

Familia: Violáceas

Origen: Europa

Características: planta herbácea polianual, cultivada como anual, de 15 a 20 centímetros de altura. Se cultivan sus formas híbridas.

Hojas: inferiores reniformes, superiores aovadas de 3-5 centímetros de largo.

Flores: grandes, 5 a 8 centímetros de diámetros, uni o tricolores y aterciopeladas

Época de floración: fines de invierno y primavera.

Destino: bordura o macizo del jardín y para el balcón.

Adaptación: buena, de fácil cultivo y muy florífera.

Suelo: suelto y fértil; mezclas con resaca de río o mantillo.

Luminosidad: intensa o en lugares algo sombríos.

Resistencia al frío: susceptible a heladas muy intensas.

Humedad del ambiente: prefiere atmósfera algo húmeda.

Riego: cada 2-3 días, evitando anegar el suelo.

Abono: 200-300 gramos de harina de huesos por metro cuadrado en el momento de la plantación.

Causas parasitarias: podredumbre de las raíces; evitar el anegamiento del suelo.

Propagación: siembra en almácigo a fines de verano y principios de otoño.

Cuidados: plantarla distanciada a 15-20 centímetros a fines de invierno al aire libre.

PRIMULAS, PRIMAVERAS

Es fácil encontrarlas en los viveros, con flores prácticamente todo el año, pero durante el invierno y la primavera está en su momento ideal. Su gran variedad de colores y formas y sus bonitas flores hacen de ella la planta perfecta de interior. Las claves del éxito son sencillas, colocarla en un lugar muy luminoso, sin corrientes de aire, con temperatura moderada y evitando que la toque el sol directo. Conseguirás varias floraciones a lo largo del año si la sacas al exterior tras la floración.

Su nombre botánico es Prímula y su nombre vulgar Primavera.

El género ha sido dividido en 30 familias, algunas son cultivadas como plantas de interior como la Prímula Obcónica y Prímula Vulgaris. Otras variedades se han adaptado al cultivo en el jardín. Su porte puede alcanzar hasta los 40 centímetros de altura, dependiendo de cada variedad. Sus flores pueden ser de color morado, amarillo, naranja, rojo y blanco, con ojos de color amarillo en el centro de los pétalos.

Cuidados de la planta

En otoño e invierno

Debes tenerla en el interior y ponerla en un lugar más bien fresco (entre 12 y 14°C). Se debe situar cerca de la luz pero sin que reciba el sol directamente. La tierra no debe estar muy empapada, con un riego semanal será suficiente. Es bueno añadir un fertilizante líquido al agua de riego a partir del otoño, más o menos cada dos semanas o cuando estén brotando los capullos.

En primavera y verano

Colócala en lugar fresco (entre 14 y 18°C) y ligeramente sombreado, alejada de los rayos directos del sol. Es importante mantener la tierra permanentemente húmeda. En el lugar de la casa donde se encuentre no debe haber corrientes de aire, si no perdería la flor. No es necesario pulverizarla. Elimina las flores marchitas y sácala al exterior cuando acabe la primavera.

Variedades más comunes

La variedad Prímula Obcónica es la más duradera. Sus flores son muy grandes. Aparecen reunidas en pequeños ramos. Su amplia gama de color permite combinarla fácilmente con otras especies. Soporta temperaturas más altas y en ocasiones llega a florecer incluso en verano.

Prímula Malacoides es la más aromática. Sus flores tienen forma de estrella y aparecen a mediados del invierno y duran hasta la primavera. Sus tallos son delgados y altos y sus hojas muy dentadas. Son ideales para sitios sin calefacción. Es recomendable dejarla en el exterior al final de primavera. La Prímula Vulgaris es la más resistente sobre todo a las bajas temperaturas. Su porte es pequeño, solo alcanza unos 15 centímetros. Sus flores son muy llamativas y sus tallos son cortos. Por su resistencia es muy adecuada para cultivarse en terrazas.

FICHA

Familia: Primuláceas.

Origen: cultígena.

Características: planta herbácea perenne de 15-20 centímetros de altura. Cultivada como anual o bianual.

Hojas: simples de 10-20 centímetros de longitud con las nervaduras algo deprimidas.

Flores: de color variado entre el blanco, rosa, amarillo y distintas tonalidades de azul, crema, violeta; 3 a 4,5 centímetros de diámetro reunidas en grupos en el extremo de tallos erguidos.

Época de floración: invierno y primavera.

Destino: macizos y borduras del jardín, balcón y macetero al aire libre.

Adaptación: muy buena, de fácil cultivo.

Suelo: sustrato de turba, resaca de río y tierra negra en partes iguales.

Luminosidad: plena, evitando la luz solar directa del mediodía.

Resistencia al frío: tolera bien el frío, solo susceptible a heladas muy intensas y continuas.

Humedad del ambiente: prefiere atmósfera con algo de humedad.

Riego: cada 1-2 días evitando el anegamiento de las raíces.

Abono: 5-10 gramos de harina de huesos por planta en otoño en el momento de sus plantación.

Causas parasitarias: orugas en primavera; control por oruguicidas fosforados.

Propagación: división a fines de verano. Siembra en almácigo en primavera.

Cuidados: para mantenerla durante varios años cultivarla en un lugar sombreado durante el verano, cortar las flores secas periódicamente.

PLANTAS BULBOSAS, NARCISOS, TULIPANES, JACINTOS Y CROCUS

COMIENZA EL TIEMPO DE LAS BULBOSAS

Son las que tienen un órgano subterráneo de reserva.

Se dividen entre las que conservan su follaje todo el año como Clivias, Agapanthus, Hemerocallis (algunas variedades) y las que lo pierden como Fresias, Marimonias, Tulipanes, Narcisos.

Plántelas siempre entre los 5 a 6 meses previos a la floración.

De esta manera, las flores vivirán más y mejor. La profundidad de plantación será el equivalente al doble de su tamaño y debe tomar en cuenta la variedad.

La mayor parte de los bulbos florecen en primavera y deben plantarse en otoño o a comienzos del invierno. Un secreto: coloque los bulbos en remojo unas horas antes de plantarlos.

Una vez plantados cúbralos con una capa de harina de hueso (fósforo), esto nos permitirá fortalecer los tallos y estimular aún más la floración, además de corregir los excesos de acidez en el suelo.

Importante: Es indispensable regar abundantemente luego de su aplicación.

Vienen de lejanas estepas de Asia Menor y del clima fresco del Mediterráneo, con veranos secos y calurosos. Por eso, cuando llega el verano tienen la mala costumbre de morirse, dejando bajo tierra el recuerdo de lo que fueron y la promesa de lo que serán.

Las plantas bulbosas que se plantan en otoño para que sean las primeras en florecer en primavera, como los narcisos, los tulipanes, los jacintos y los crocus, producen hojas y flores entre agosto y noviembre. Otras especies, como las azucenas, prolongan las hojas más allá del verano, pero todas pierden luego su parte aérea en aras de reservar nutrientes para el año siguiente, bajo la forma de un bulbo. Como es tradición en los seres vivos este tipo de plantas conservan la información genética de sus antecesores asiáticos que, año a año, les dice que deben descansar en el otoño, acumulando cierta cantidad de horas de frío, para poder formar una buena planta y florecer segura y pareja durante la primavera.

Los bulbos que necesitan frío

El proceso de acumulación de frío es imprescindible para que los jacintos y los tulipanes broten y florezcan. Si no se les proporciona frío suelen fallar no sólo en florecer, sino que a veces ni siquiera brotan. Esto siempre causa una gran frustración personal.

El frío es la clave…, hay que proporcionar a los bulbos el frió necesario a comienzos del otoño (mes de abril en el hemisferio sur).

Si vive en una zona de clima más frío, hay que ponerlos en un rincón frío del jardín cubiertos por una capa de 10 centímetros de hojas secas o de turba o de arena y humedeciendo periódicamente esta cobertura.

Si vive en una zona de otoños más suaves, lo mejor que puede hacer es poner los bulbos recién comprados en el cajón para verduras de su heladera (lugar ideal por su frío mínimo)

Con cinco semanas en la heladera es suficiente para los tulipanes mientras que los jacintos pueden sacarse en tres.

Una vez cumplido este proceso de acumulación de frío, pueden salir al jardín o a macetas para ser plantados. Los bulbos de jacinto como los tulipanes deben plantarse a una profundidad de 10 a 15 centímetros y con una separación de 10 centímetros entre uno y otro. Les gustan los suelos “ligeros”, porosos y los sitios soleados.

Si la tierra en su jardín es muy arcillosa, le conviene preparar el lecho para los bulbos mezclando una buena parte de arena con la tierra. Una vez brotados, quieren bastante riego durante todo el crecimiento y será bueno fertilizarlos con un abono foliar (de esos que se diluyen en agua y se pulverizan sobre las hojas) una vez que hayan terminado de florecer. Esta fertilización se hace para que forme buenos bulbos para el año siguiente. Cuando amarillean las hojas, deben cortarse al ras y no hará falta desenterrarlos, salvo en las zonas con climas muy extremos.

Narcisos y Crocus

Los narcisos florecen muy temprano en la primavera, son fáciles de cultivar y se reproducen rápidamente, dando lugar a mayor cantidad de bulbos y por consiguiente, mayor número de flores cada año. Prosperan casi en cualquier sitio, soleado, a media sombra o en sombra total y pueden plantarse en los lugares difíciles donde no puedan darse otras flores. No necesitan acumular frío y se plantan a 10 centímetros de profundidad y a 10 centímetros entre uno y otro.

Los crocus también pueden vivir en sol o semisombra. Son plantas de pequeña altura, útiles para adornar bordes de canteros, pies de árboles y arbustos, senderos, etc. Son de fácil cultivo y se “naturalizan” rápidamente, produciendo una buena cantidad de bulbos nuevos cada año.

Tanto los narcisos como los crocus gustan de un suelo ligero, algo arenoso, al igual que las especies anteriores y deberían ser fertilizadas con abono foliar una vez terminada la floración. Las hojas deben dejarse secar en la planta antes de cortarlas, para permitir que todas las sustancias contenidas en ellas se trasladen al órgano de reserva que es el bulbo. No hace falta desenterrar los bulbos en el verano, salvo que la colonia haya crecido demasiado y convenga espaciarla para permitir un mejor desarrollo de cada planta.

Época de Plantación: Otoño

Época de Floración: Primavera

Para Tulipán, Jacinto, Narciso, Lirio, Anémona, Fritilaria, Ranúnculo.

Época de Plantación: Primavera

Época de Floración: Verano

Para Begonia, Caña de las Indias, Dalia, Fresia, Gladiolo, Azucena, Crocosmia.

FLORES DE OTOÑO

En otoño, las horas de luz del día disminuyen, el sol cambia su posición e intensidad, y las flores decaen.

Por eso abril (comienzo del clima más frío en el Hemisferio Sur) es el mes ideal para renovar las herbáceas anuales (florales de estación) y preparar los canteros que permanecerán durante el otoño-invierno y en algunos casos hasta entrada la primavera.

PRIMULA POLYANTHA (Primavera)
COLORES: Varios
FLORACIÓN: Abril y Noviembre – Hemisferio Sur
VIOLA HIBRIDA
viola-pensamiento)
COLORES: Varios
FLORACIÓN: Marzo y Noviembre – Hemisferio Sur
CYCLAMEN PERSICUM
COLORES: Variados, Rosa, Rojo.
FLORACIÓN: Marzo y Octubre – Hemisferio Sur
CALENDULA OFFICINALIS
COLORES: Naranja
Amarillo
FLORACIÓN: Abril y Noviembre – Hemisferio Sur