DIA MUNDIAL DEL AMBIENTE – 5 DE JUNIO

La celebración del Día Mundial del Ambiente se inició en 1972 y ha crecido hasta convertirse en uno de los principales vehículos a través del cual Naciones Unidas estimula la sensibilización mundial sobre el medio ambiente y fomenta la atención y acción política.

Es un día para que las personas de todas las clases sociales se unan para asegurar un ambiente más limpio, más verde y más brillante para sí y para futuras generaciones.

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) anunció que la India, con una de las economías de mas rápido crecimiento en el mundo, será por primera vez en la historia anfitrión del Día Mundial del Medio Ambiente 2011 el 5 de Junio.

Fuente:
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente
http://www.unep.org/spanish/wed/

EL DÍA MUNDIAL DEL AMBIENTE EN MORÓN

 BUENOS AIRES – ARGENTINA

Durante todo el mes de junio el Municipio de Morón, a través de la Dirección de Políticas Ambientales, llevará a cabo distintas acciones en conmemoración del Día Mundial del Ambiente que se celebra el 5 de junio.

En este marco, el viernes 3 se realizó el 1er. Seminario-Taller sobre Cambio Climático: La construcción de Agendas Locales en el Conurbano Bonaerense, organizado en articulación con la Fundación Ebert y la Red Argentina de Municipios frente al Cambio Climático.

A las 9:30 hs. tuvo lugar la apertura oficial en el Teatro Municipal (Brown y San Martín, Morón centro) con las palabras del intendente Lic. Lucas Ghi.

El día 4 de junio de 9 a 18hs. en la Escuela Manuel Dorrego (Casullo 125, Morón) se realizó  el I Encuentro Regional de Educación Ambiental – II Encuentro Municipal de Ambiente y Ecología Social “Educar para la sustentabilidad”. El encuentro convocó a participar a trabajadores de la educación (docentes, directivos, profesores y no docentes), educadores populares, organizaciones de la sociedad civil, espacios productivos, entidades gubernamentales, y vecinas y vecinos, que estén trabajando desde y por una educación para la sustentabilidad.

Se abordaron las siguientes temáticas: Energías renovables, Residuos y consumo responsable, Biodiversidad, Salud y Ambiente, Soberanía Alimentaria y Agricultura Urbana, Agua, y Formación de educadores ambientales.

Fuente:
Municipio de Morón – Buenos Aires – Argentina
http://www.moron.gov.ar/detalle.php?action=fullnews&id=4688

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PUERTO DE FRUTOS

Puerto de Frutos , Tigre, Buenos Aires, Argentina

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Un poco de historia

32 km separan a la ciudad de Tigre del Obelisco.

El proceso colonizador de estas tierras comienza con la segunda fundación de Buenos Aires por Don Juan de Garay. En un documento fechado el 24 de octubre de 1580, se deja constancia del reparto de tierras.
El nombre del partido proviene de una vieja historia de cazadores de yaguaretés (tigre americano) que vivían en la zona.
Con el paso del tiempo fueron poblándose estas comarcas por labradores que vivían con sus familias de los productos que ellos mismos cultivaban y cosechaban.

En 1611, el Cabildo pidió informes al administrador sobre labranza de tierra para el cultivo de trigo y éste le envía los nombres de quince agricultores residentes en la zona. De esta manera nació el “poblado” que de allí en adelante creció y se afianzó social y económicamente.
Su gran atractivo es el Puerto de Frutos.

Ingresar al Puerto de Frutos es instalarse en un mundo diferente, casi mágico.
El puerto de Frutos de Tigre, fue creado en 1938 por iniciativa de los vecinos y productores de Delta.

En 1983 se inauguraron los locales de la Feria Artesanal y día tras día, sigue creciendo debido al atractivo tan particular que posee.

El Puerto de Frutos, es una cita obligada para quien visita Tigre. Un recorrido por este mercado tan pintoresco, depara sus sorpresas. Nació como un mercado, donde los habitantes de las islas, vendían las frutas y las verduras que cosechaban en sus huertas.

En sus tiempos de esplendor, era un sitio de gran agitación, ya que, la producción fruti hortícola de las islas del Delta, abastecía a gran parte del gran Buenos Aires y sus alrededores.

El puerto tiene tres dársenas. Desde la primera, parten a diario excursiones por el Delta en catamaranes.
En la dársena central se concentran las lanchas-almacén que abastecen a los habitantes de las islas con los más variados productos.
En la última dársena se descargan los barcos fluviales madereros que llegan cargados de troncos de sauce y álamo provenientes de las islas forestales del Delta.
En el seno del puerto está el mercado al aire libre cuyas calles se visten de colores a través de los rústicos tejidos. Muebles, adornos y accesorios fabricados en caña y mimbre, deliciosos dulces y mieles caseras, flores brillantes y, por supuesto, toda la variedad de frutas locales conviven en absoluta armonía.

El Puerto de Frutos, alberga un centro comercial a cielo abierto, donde se encuentran a la venta gran variedad de productos hechos con materiales propios de la región como frutas, mimbre, caña y madera.

También permite contemplar barcas que transportan madera traída de las islas forestales, lanchas almacén que abastecen a quienes habitan en el Delta y otras tantas barcas típicas de la zona.

El tiempo pasó y lentamente el Puerto de Frutos fue dejando de ser un lugar en donde conseguir frutas y verduras frescas de las islas. Y se fue convirtiendo en un sitio casi netamente artesanal. Hoy son muy pocas las lanchas y botes que ofrecen frutas y verduras, como se solía hacer en un principio.

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LOS CRISANTEMOS, REYES DEL OTOÑO

Pertenecientes a la familia de las Compuestas (como el girasol y las margaritas), los crisantemos tienen infinitas formas cultivadas que vuelven bastante difícil su clasificación botánica. Probablemente, la mayoría de los híbridos provienen de la especie Chrysanthemun sinense, originaria especialmente de China y Japón, de color amarillo y con 2500 años de antiguedad y de sus cruzamientos conChrysanthemum morífolium, Chrysanthemum rubellum y Chrysanthemum koreanum.

Entre los utilizados para jardinería, hay básicamente dos tipos con floración otoñal, que llamamos comúnmente crisantemos y San Vicente.

Los crisantemos, los más grandes tanto en altura de la planta como en el diámetro de las flores. Producen varias flores en cada tallo (en realidad cada una de las que llamamos flores es una inflorescencia, que contiene, a veces, varios cientos de flores), que pueden ser aplanadas o mas o menos esféricas y que tienen variados colores, rojo, amarillo, naranja, rosado, lila y blanco.

Los San Vicente, que comienzan a florecer unos 20 días antes que los crisantemos, son formas más o menos enanas de los anteriores y suelen producir una cantidad mucho mayor de flores por cada tallo, formando verdaderas masas redondeadas de color. En este caso, las flores son bastante simples y de forma aplanada. Las plantas adultas normalmente no sobrepasan los 50 centímetros de altura, aunque comienzan a florecer con sólo 15 centímetros.

Las plantas de crisantemos pueden durar varios años si las ponemos en canteros soleados y protegidos de las heladas. Cuando las vaya a plantar, convendrá elegir sitios con buen drenaje para que el posible estancamiento de agua no favorezca la aparición de hongos en las plantas. Las enfermedades más comunes que los afectan son el mildew -con aspecto de manchas blanquecinas aterciopeladas- y la roya, que se presenta como ampollas marrón anaranjado en el revés de las hojas.

Para la latitud de Buenos Aires y cuando queramos conservar los crisantemos de un año para el otro, habrá que podarlos bien bajitos una vez que hayan terminado de florecer, a principios del invierno. De esta forma, volverán a brotar durante la primavera produciendo plantas vigorosas. Antes del verano convendrá volver a podarlos, para evitar la formación de tallos gruesos y poco elegantes. Con este tratamiento, se volverán a cubrir de flores al otoño siguiente y durante varios otoños más.

En las zonas donde las temperaturas invernales desciendan por debajo de -5°C convendrá darles algo de protección o renovarlos todos los años.

Se pueden cultivar los gajitos obtenidos de la poda de primavera. Se cortan gajos de 6-7 centímetros de largo, por debajo de la axila de una hoja, se dejan solamente dos pares de hojas, eliminando las inferiores y se introduce la base del gajo en hormonas de enraizamiento (de las que pueden comprarse en el vivero). Hecho esto, se plantan en macetitas individuales con una mezcla liviana y se riegan bien. Prenden con bastante facilidad y darán flores en el primer otoño. Para obtener plantas bien formadas hay que despuntarlas cuando alcancen los 15 centímetros de altura, de esta forma ramifican y forman matas.

Es una planta de floración otoñal. Encontramos una gran variedad, esparcida en tres tallos. Hay flores simples, dobles y compuestas. Algunas variedades requieren de tutores en el período de floración. Son de pleno sol y necesitan suelos sueltos y húmedos.

Flor elegida para la

45° Fiesta Nacional de Escobar

Capital Nacional de la Flor

Pcia. de Buenos Aires – Argentina

2008

VIOLAS, PENSAMIENTOS

Existe una flor que por su colorido y gran resistencia, es colocada a la entrada de muchas ciudades y pueblos en glorietas y pequeños canteros. Muchas veces, no podemos evitar mirar hacia estos lugares urbanos adornados con una alfombra de flores, rebosan de colorido y alegría. También se las combina con petunias y con begonias.

También se llama pensamiento, es una planta semiperenne muy apreciada porque resiste muy bien las frías temperaturas del invierno, requiere cuidados sencillos y su variedad de tonalidades la hacen favorita frente a otras especies que son menos resistentes a los climas adversos.

Es una flor de exterior que necesita iluminación, de la familia de las violáceas y su amplia variedad es fruto de la experimentación de una especie europea que podríamos denominar la “madre de los pensamientos”, esta especie se llama viola tricolor o pensamiento trinitaria.

Algunas características de esta flor son su altura, de entre 15 y 30 centímetros, aunque la media está entorno a los 20 centímetros. Su floración es en los meses otoñales pero continúa hasta bien entrada la primavera. Con la llegada de las temperaturas cálidas comienzan a marchitarse, su aspecto será decaído y mustio. Lo mejor es cortarles un poco el tallo y podremos volver a disfrutar de la alegría de sus tonalidades el invierno siguiente.

Cuidados y riesgos

Los pensamientos necesitan de suelos ricos en nutrientes para su buen crecimiento y floración. Hay que procurar que la tierra en la que crecen esté siempre húmeda pero también hay que prestar atención para que los suelos no se encharquen. Siempre debe darlas el sol, ya que necesitan de iluminación natural. La mejor época para la plantación es el otoño donde utilizaremos tierra nueva, sus nutrientes mejorarán nuestros pensamientos en unos dos meses. Pasado este tiempo, podemos regar con abono para plantas de flor siguiendo siempre las indicaciones del fabricante.

FICHA

Familia: Violáceas

Origen: Europa

Características: planta herbácea polianual, cultivada como anual, de 15 a 20 centímetros de altura. Se cultivan sus formas híbridas.

Hojas: inferiores reniformes, superiores aovadas de 3-5 centímetros de largo.

Flores: grandes, 5 a 8 centímetros de diámetros, uni o tricolores y aterciopeladas

Época de floración: fines de invierno y primavera.

Destino: bordura o macizo del jardín y para el balcón.

Adaptación: buena, de fácil cultivo y muy florífera.

Suelo: suelto y fértil; mezclas con resaca de río o mantillo.

Luminosidad: intensa o en lugares algo sombríos.

Resistencia al frío: susceptible a heladas muy intensas.

Humedad del ambiente: prefiere atmósfera algo húmeda.

Riego: cada 2-3 días, evitando anegar el suelo.

Abono: 200-300 gramos de harina de huesos por metro cuadrado en el momento de la plantación.

Causas parasitarias: podredumbre de las raíces; evitar el anegamiento del suelo.

Propagación: siembra en almácigo a fines de verano y principios de otoño.

Cuidados: plantarla distanciada a 15-20 centímetros a fines de invierno al aire libre.

PRIMULAS, PRIMAVERAS

Es fácil encontrarlas en los viveros, con flores prácticamente todo el año, pero durante el invierno y la primavera está en su momento ideal. Su gran variedad de colores y formas y sus bonitas flores hacen de ella la planta perfecta de interior. Las claves del éxito son sencillas, colocarla en un lugar muy luminoso, sin corrientes de aire, con temperatura moderada y evitando que la toque el sol directo. Conseguirás varias floraciones a lo largo del año si la sacas al exterior tras la floración.

Su nombre botánico es Prímula y su nombre vulgar Primavera.

El género ha sido dividido en 30 familias, algunas son cultivadas como plantas de interior como la Prímula Obcónica y Prímula Vulgaris. Otras variedades se han adaptado al cultivo en el jardín. Su porte puede alcanzar hasta los 40 centímetros de altura, dependiendo de cada variedad. Sus flores pueden ser de color morado, amarillo, naranja, rojo y blanco, con ojos de color amarillo en el centro de los pétalos.

Cuidados de la planta

En otoño e invierno

Debes tenerla en el interior y ponerla en un lugar más bien fresco (entre 12 y 14°C). Se debe situar cerca de la luz pero sin que reciba el sol directamente. La tierra no debe estar muy empapada, con un riego semanal será suficiente. Es bueno añadir un fertilizante líquido al agua de riego a partir del otoño, más o menos cada dos semanas o cuando estén brotando los capullos.

En primavera y verano

Colócala en lugar fresco (entre 14 y 18°C) y ligeramente sombreado, alejada de los rayos directos del sol. Es importante mantener la tierra permanentemente húmeda. En el lugar de la casa donde se encuentre no debe haber corrientes de aire, si no perdería la flor. No es necesario pulverizarla. Elimina las flores marchitas y sácala al exterior cuando acabe la primavera.

Variedades más comunes

La variedad Prímula Obcónica es la más duradera. Sus flores son muy grandes. Aparecen reunidas en pequeños ramos. Su amplia gama de color permite combinarla fácilmente con otras especies. Soporta temperaturas más altas y en ocasiones llega a florecer incluso en verano.

Prímula Malacoides es la más aromática. Sus flores tienen forma de estrella y aparecen a mediados del invierno y duran hasta la primavera. Sus tallos son delgados y altos y sus hojas muy dentadas. Son ideales para sitios sin calefacción. Es recomendable dejarla en el exterior al final de primavera. La Prímula Vulgaris es la más resistente sobre todo a las bajas temperaturas. Su porte es pequeño, solo alcanza unos 15 centímetros. Sus flores son muy llamativas y sus tallos son cortos. Por su resistencia es muy adecuada para cultivarse en terrazas.

FICHA

Familia: Primuláceas.

Origen: cultígena.

Características: planta herbácea perenne de 15-20 centímetros de altura. Cultivada como anual o bianual.

Hojas: simples de 10-20 centímetros de longitud con las nervaduras algo deprimidas.

Flores: de color variado entre el blanco, rosa, amarillo y distintas tonalidades de azul, crema, violeta; 3 a 4,5 centímetros de diámetro reunidas en grupos en el extremo de tallos erguidos.

Época de floración: invierno y primavera.

Destino: macizos y borduras del jardín, balcón y macetero al aire libre.

Adaptación: muy buena, de fácil cultivo.

Suelo: sustrato de turba, resaca de río y tierra negra en partes iguales.

Luminosidad: plena, evitando la luz solar directa del mediodía.

Resistencia al frío: tolera bien el frío, solo susceptible a heladas muy intensas y continuas.

Humedad del ambiente: prefiere atmósfera con algo de humedad.

Riego: cada 1-2 días evitando el anegamiento de las raíces.

Abono: 5-10 gramos de harina de huesos por planta en otoño en el momento de sus plantación.

Causas parasitarias: orugas en primavera; control por oruguicidas fosforados.

Propagación: división a fines de verano. Siembra en almácigo en primavera.

Cuidados: para mantenerla durante varios años cultivarla en un lugar sombreado durante el verano, cortar las flores secas periódicamente.

PLANTAS BULBOSAS, NARCISOS, TULIPANES, JACINTOS Y CROCUS

COMIENZA EL TIEMPO DE LAS BULBOSAS

Son las que tienen un órgano subterráneo de reserva.

Se dividen entre las que conservan su follaje todo el año como Clivias, Agapanthus, Hemerocallis (algunas variedades) y las que lo pierden como Fresias, Marimonias, Tulipanes, Narcisos.

Plántelas siempre entre los 5 a 6 meses previos a la floración.

De esta manera, las flores vivirán más y mejor. La profundidad de plantación será el equivalente al doble de su tamaño y debe tomar en cuenta la variedad.

La mayor parte de los bulbos florecen en primavera y deben plantarse en otoño o a comienzos del invierno. Un secreto: coloque los bulbos en remojo unas horas antes de plantarlos.

Una vez plantados cúbralos con una capa de harina de hueso (fósforo), esto nos permitirá fortalecer los tallos y estimular aún más la floración, además de corregir los excesos de acidez en el suelo.

Importante: Es indispensable regar abundantemente luego de su aplicación.

Vienen de lejanas estepas de Asia Menor y del clima fresco del Mediterráneo, con veranos secos y calurosos. Por eso, cuando llega el verano tienen la mala costumbre de morirse, dejando bajo tierra el recuerdo de lo que fueron y la promesa de lo que serán.

Las plantas bulbosas que se plantan en otoño para que sean las primeras en florecer en primavera, como los narcisos, los tulipanes, los jacintos y los crocus, producen hojas y flores entre agosto y noviembre. Otras especies, como las azucenas, prolongan las hojas más allá del verano, pero todas pierden luego su parte aérea en aras de reservar nutrientes para el año siguiente, bajo la forma de un bulbo. Como es tradición en los seres vivos este tipo de plantas conservan la información genética de sus antecesores asiáticos que, año a año, les dice que deben descansar en el otoño, acumulando cierta cantidad de horas de frío, para poder formar una buena planta y florecer segura y pareja durante la primavera.

Los bulbos que necesitan frío

El proceso de acumulación de frío es imprescindible para que los jacintos y los tulipanes broten y florezcan. Si no se les proporciona frío suelen fallar no sólo en florecer, sino que a veces ni siquiera brotan. Esto siempre causa una gran frustración personal.

El frío es la clave…, hay que proporcionar a los bulbos el frió necesario a comienzos del otoño (mes de abril en el hemisferio sur).

Si vive en una zona de clima más frío, hay que ponerlos en un rincón frío del jardín cubiertos por una capa de 10 centímetros de hojas secas o de turba o de arena y humedeciendo periódicamente esta cobertura.

Si vive en una zona de otoños más suaves, lo mejor que puede hacer es poner los bulbos recién comprados en el cajón para verduras de su heladera (lugar ideal por su frío mínimo)

Con cinco semanas en la heladera es suficiente para los tulipanes mientras que los jacintos pueden sacarse en tres.

Una vez cumplido este proceso de acumulación de frío, pueden salir al jardín o a macetas para ser plantados. Los bulbos de jacinto como los tulipanes deben plantarse a una profundidad de 10 a 15 centímetros y con una separación de 10 centímetros entre uno y otro. Les gustan los suelos “ligeros”, porosos y los sitios soleados.

Si la tierra en su jardín es muy arcillosa, le conviene preparar el lecho para los bulbos mezclando una buena parte de arena con la tierra. Una vez brotados, quieren bastante riego durante todo el crecimiento y será bueno fertilizarlos con un abono foliar (de esos que se diluyen en agua y se pulverizan sobre las hojas) una vez que hayan terminado de florecer. Esta fertilización se hace para que forme buenos bulbos para el año siguiente. Cuando amarillean las hojas, deben cortarse al ras y no hará falta desenterrarlos, salvo en las zonas con climas muy extremos.

Narcisos y Crocus

Los narcisos florecen muy temprano en la primavera, son fáciles de cultivar y se reproducen rápidamente, dando lugar a mayor cantidad de bulbos y por consiguiente, mayor número de flores cada año. Prosperan casi en cualquier sitio, soleado, a media sombra o en sombra total y pueden plantarse en los lugares difíciles donde no puedan darse otras flores. No necesitan acumular frío y se plantan a 10 centímetros de profundidad y a 10 centímetros entre uno y otro.

Los crocus también pueden vivir en sol o semisombra. Son plantas de pequeña altura, útiles para adornar bordes de canteros, pies de árboles y arbustos, senderos, etc. Son de fácil cultivo y se “naturalizan” rápidamente, produciendo una buena cantidad de bulbos nuevos cada año.

Tanto los narcisos como los crocus gustan de un suelo ligero, algo arenoso, al igual que las especies anteriores y deberían ser fertilizadas con abono foliar una vez terminada la floración. Las hojas deben dejarse secar en la planta antes de cortarlas, para permitir que todas las sustancias contenidas en ellas se trasladen al órgano de reserva que es el bulbo. No hace falta desenterrar los bulbos en el verano, salvo que la colonia haya crecido demasiado y convenga espaciarla para permitir un mejor desarrollo de cada planta.

Época de Plantación: Otoño

Época de Floración: Primavera

Para Tulipán, Jacinto, Narciso, Lirio, Anémona, Fritilaria, Ranúnculo.

Época de Plantación: Primavera

Época de Floración: Verano

Para Begonia, Caña de las Indias, Dalia, Fresia, Gladiolo, Azucena, Crocosmia.

FLORES DE OTOÑO

En otoño, las horas de luz del día disminuyen, el sol cambia su posición e intensidad, y las flores decaen.

Por eso abril (comienzo del clima más frío en el Hemisferio Sur) es el mes ideal para renovar las herbáceas anuales (florales de estación) y preparar los canteros que permanecerán durante el otoño-invierno y en algunos casos hasta entrada la primavera.

PRIMULA POLYANTHA (Primavera)
COLORES: Varios
FLORACIÓN: Abril y Noviembre – Hemisferio Sur
VIOLA HIBRIDA
viola-pensamiento)
COLORES: Varios
FLORACIÓN: Marzo y Noviembre – Hemisferio Sur
CYCLAMEN PERSICUM
COLORES: Variados, Rosa, Rojo.
FLORACIÓN: Marzo y Octubre – Hemisferio Sur
CALENDULA OFFICINALIS
COLORES: Naranja
Amarillo
FLORACIÓN: Abril y Noviembre – Hemisferio Sur