TURISMO – LA CANDELARIA

LA CANDELARIA

UN CASTILLO NORMANDO EN LA PAMPA 

Castillo La Candelaria

Como en un sueño, sólo hay que viajar una hora en auto desde Buenos Aires para transportarse al vallo del Loire y a la Francia Imperial y descubrir allí La Candelaria, una exquisita estancia de estilo normando, enclavada en medio de la eternidad de los campos criollos, a 20 km de Lobos.

Desde la entrada, las copas de los árboles ocultan los caminos surcados de casuarinas. Cada tanto, una escultura, una glorieta o un delicado puente irrumpen en el verde increíble del parque diseñado por Carlos Thays. Atrás asoma un bosque donde se refugian liebres, hurones y zorros. Yen el centro, como, como una instantánea del pasado más esplendoroso, el castillo, construido a imagen y semejanza de los de los príncipes franceses. No es ilusión. La Candelaria está abierta al turismo y cualquier mortal puede pasar allí unos días de ensueño.

Ya en 1871, al tiempo que llegaba a Lobos el primer tren, el boticario Orestes Piñeiro y su esposa Candelaria del Mármol, realizaban continuas mejoras en su hacienda, bautizada La Candelaria en honor a la dama. Luego la hija adoptiva del matrimonio, Rebeca, se casó con Manuel Fraga, que transformó la estancia en la maravilla actual.

En efecto, hacia el 1900 Fraga se enamoró de un castillo que había visto en Francia y decidió importar desde los ladrillos hasta el arquitecto, Alberto Favre. En cinco años, La Candelaria se convirtió en un lugar difícil de olvidar y, además, en el centro de un pequeño imperio de 8 mil ha, dedicado a la cría de ovejas y vacas.

Un siglo después, la hacienda se conserva intacta, con el espíritu de los castillos del Loire (Francia) en las fachadas belle epoque, los incomparables jardines y las magníficas cúpulas revestidas de pizarra. Los interiores son impactantes, con una decoración y mobiliario a la altura de los mejores palacios europeos.

Quien ingresa, y acostumbra su vista al tenue claroscuro de los vitreaux, se encuentra de pronto en otro tiempo al trasponer el salón de entrada, con sus muebles orientales rodeando una chimenea de mármol de Carrara bajo una araña de cristal de Murano. Cerca está la biblioteca, de estilo gótico, y el comedor, con muebles renacentistas, una araña con 600 caireles de cristal de roca y un piso soñado, de un espléndido roble de Eslavonia. 

Las habitaciones

Hay 25 habitaciones: doce en el castillo, decoradas con muebles Luis XV y Luis XVI (una es la suite Real); ocho habitaciones en suite en las tradicionales casas coloniales, con un estar calefaccionado con chimenea a leña; dos cálidos bungalows en el bosque; uno en el molino holandés, con una habitación doble, living, cocina y baño; y dos habitaciones en la casa del Sol, con living con cocina a leña. Todo está lujosamente decorado con maderas trabajadas por ebanistas europeos, camas talladas o con baldaquino, arañas de cristal y gobelinos flamencos. Y todo es de una perfección sin límites, desde el menú hasta los más mullidos y suaves edredones. El turismo en la estancia suele ser de una noche o de fin de semana completo.

Además de soñar como un príncipe, el primer placer es abrir la ventana, porque el parque de 100 hectáreas diseñado por Thays es maravilloso, con más de 240 especies de árboles añosos, como araucarias, casuarinas, pinos, eucaliptos, paraísos, ombúes, nogales y plátanos, Se organizan caminatas por el parque y el bosque y también se puede pasear a caballo, en carro o en bicicleta de montaña. No hay que dejar de visitar la capilla, construida por doña Rebeca en 1937, de aire nórdico europeo rodeada de esculturas de inspiración romántica.

Para el veranoademás de tanto relax, dos piletas de natación. Hay también sala de juegoscanchas de fútbol, tenis y vóley, clínicas y partidos de polo y una cancha de golf de 18 hoyos, en el cercano Aero Club Lobos.

Para reponer energías, el costillar al asador “La Candelaria” es una experiencia irrepetible y ni hablar de las meriendas, con dulces, pastelitos, tortas y tartas, todo casero y delicioso. La atención (personalísima, de los dueños) es tan exquisita como los platos.

Los huéspedes no son los únicos afortunados. Durante los días de semana, en los salones del castillo se suelen realizar convenciones y reuniones empresariales vip. También se celebran bodas, un capítulo aparte a puro lujo, fantasía y romanticismo. Casi, casi, como un cuento de hadas.

Texto: Claudia Dubkin, especial para Clarin / 02.10.2005

Más información en:

 http://www.estanciacandelaria.com/

Condiciones climáticas en Lobos – Buenos Aires – Argentina

http://espanol.weather.com/weather/today-Lobos-ARBA7240?fromSearch=true

¿Cómo llegar?

Desde la Ciudad de Buenos Aires hasta La Candelaria, cerca de Lobos, son 116 km por Autopista a Cañuelas y ruta 205. En el km 114,5, girar a la derecha y seguir 2 km. La estancia cuenta con un servicio de combis desde y hacia la Capital, que se debe contratar con anticipación.

~ por carjim en febrero 2, 2009.

2 comentarios to “TURISMO – LA CANDELARIA”

  1. Gracias Guillermo por tu pregunta, pedimos disculpas por la tardanza estuvimos con problemas de ISP. Lamentamos informarte que no disponemos de variedades.

  2. hola, quisiera saber si dispones de variedades de aljaba.
    Gracias
    atte
    Guillermo

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